viernes, 9 de diciembre de 2011

Resultado de la Reunion Europea


Pues los líderes europeos reportaron haber llegado a un acuerdo para salvar al euro. De los 27 países de la Unión Europea, sólo Inglaterra se mantendrá al margen, así que el acuerdo abarca a los 17 países de la Unión Monetaria y nueve más. Por otro lado, se trata de un acuerdo intergubernamental, y no de cambios en el Tratado de Lisboa, de manera que no se necesita la aprobación de los parlamentos de los países en la gran mayoría de los casos.
Los acuerdos a los que llegaron refuerzan el compromiso de todos con la disciplina fiscal y, por lo tanto, asegura que una crisis de deuda no vuelva a ocurrir en ningún país de la Unión Europea:
 Los líderes definieron el acuerdo como basado en una nueva compactación fiscal y en una mucho mayor coordinación de políticas económicas.
 Los presupuestos de los países deberán estar en equilibrio o en superávit – el déficit estructural anual no deberá exceder 0.5% del PIB.
 Esta regla de equilibrio formará parte de los sistemas legales nacionales. Los países deberán reportar sus planes nacionales de emisión de deuda por adelantado, lo que significa entregar las iniciativas de presupuesto preliminares a la Comisión Europea.
 En cuanto un miembro rebase la regla de déficit máximo de 3%PIB, habrán consecuencias automáticas, incluyendo sanciones, a menos que una mayoría calificado de países se oponga.
 El Mecanismo Europeo de Estabilidad – el fondo de estabilización que eventualmente sustituirá al EFSF – entrará en vigor en julio 2012; el EFSF permanecerá activo hasta mediados de 2013. El techo total de capital para los dos fondos se mantiene en €500mil millones y se revisará en marzo de 2012.
 Los países que firman el acuerdo tienen 10 días para confirmar la provisión de hasta €200mil millones al FMI en la forma de préstamos bilaterales para ayudarle a manejar la crisis.
 Las reglas de votación del fondo de estabilización ESM cambiarán para permitir que una mayoría calificada de 85% tome decisiones en casos de emergencia, aunque falta que este punto se ratifique.
 Por su parte, el Banco Central Europeo aparentemente tiene establecido un techo de €20mil millones para la compra de bonos soberanos en el mercado que por ahora no se modificará.
Y hasta aquí llegaron los 27 jefes de estado. Es decir, negociaron y cerraron un acuerdo político para evitar una nueva crisis similar en el futuro, cuestión clave y muy necesaria, pero otra vez no es suficiente, porque no se abordaron las medidas necesarias para desactivar la crisis actual en los mercados financieros. Luego, entonces, quedan vivas las dudas sobre la capacidad de pago de los países en los próximos meses, y la expectativa de los mercados de que, tarde o temprano, el BCE se convertirá en el acreedor de última instancia para la Zona Euro y terminará garantizando el pago de la deuda con emisión de euros.
Conforme se fue conociendo todo esto, entre ayer por la noche y la madrugada de hoy, los mercados abiertos de Asia reaccionaron con decepción a la ausencia de acciones por parte del BCE. Sin embargo, la percepción fue cambiando poco a poco: es un acuerdo sin el cual un arreglo de corto plazo no es posible; se evitó la necesidad de ratificación por parte de cada país, y será un proceso de poco tiempo; y, quizá lo más importante, todos los países estuvieron dispuestos a ceder soberanía fiscal, lo que habla de su muy fuerte compromiso con la supervivencia del euro. Para las 9 de la mañana de México, los mercados se habían dado la vuelta - las bolsas de Europa suben más de 2% y las de América cerca del 1%, mientras que el dólar se debilita ligeramente contra todo, y las tasas de los bonos del Tesoro permanecen básicamente estables.
A nosotros nos parece un buen primer paso para la solución de la crisis europea, pero igual que muchos en el mercado, creemos que falta enfrentar y solucionar la problemática actual – es absolutamente necesario que las tasas de interés de los países bajen y que se reactive el crédito entre bancos, y para eso se necesita que todos se sientan más seguros de que ni los países ni los bancos van a dejar de pagar sus deudas en los próximos meses.
Hasta ahora, entonces, lo que ha salido de la reunión cumbre es bueno y mercados sin duda lo han tomado positivo, pero es para el largo plazo. Lo que los inversionistas piden cada vez con más desesperación, sin embargo, son decisiones que resuelvan la problemática de los mercados de hoy y de los próximos meses – cuando tengamos estas respuestas, estamos seguros que los mercados responderán con fuerza y contundencia.
Por lo pronto, nos parece aconsejable seguir teniendo cautela y esperar a tener más señales de que se pueden tomar las decisiones adecuadas para el corto plazo.