Pues
los líderes europeos reportaron haber llegado a un acuerdo para salvar al euro.
De los 27 países de la Unión Europea, sólo Inglaterra se mantendrá al margen,
así que el acuerdo abarca a los 17 países de la Unión Monetaria y nueve más.
Por otro lado, se trata de un acuerdo intergubernamental, y no de cambios en el
Tratado de Lisboa, de manera que no se necesita la aprobación de los
parlamentos de los países en la gran mayoría de los casos.
Los
acuerdos a los que llegaron refuerzan el compromiso de todos con la disciplina
fiscal y, por lo tanto, asegura que una crisis de deuda no vuelva a ocurrir en
ningún país de la Unión Europea:
Los
líderes definieron el acuerdo como basado en una nueva compactación fiscal y en
una mucho mayor coordinación de políticas económicas.
Los
presupuestos de los países deberán estar en equilibrio o en superávit – el
déficit estructural anual no deberá exceder 0.5% del PIB.
Esta
regla de equilibrio formará parte de los sistemas legales nacionales. Los
países deberán reportar sus planes nacionales de emisión de deuda por
adelantado, lo que significa entregar las iniciativas de presupuesto
preliminares a la Comisión Europea.
En
cuanto un miembro rebase la regla de déficit máximo de 3%PIB, habrán
consecuencias automáticas, incluyendo sanciones, a menos que una mayoría
calificado de países se oponga.
El
Mecanismo Europeo de Estabilidad – el fondo de estabilización que eventualmente
sustituirá al EFSF – entrará en vigor en julio 2012; el EFSF permanecerá activo
hasta mediados de 2013. El techo total de capital para los dos fondos se
mantiene en €500mil millones y se revisará en marzo de 2012.
Los
países que firman el acuerdo tienen 10 días para confirmar la provisión de
hasta €200mil millones al FMI en la forma de préstamos bilaterales para
ayudarle a manejar la crisis.
Las
reglas de votación del fondo de estabilización ESM cambiarán para permitir que
una mayoría calificada de 85% tome decisiones en casos de emergencia, aunque
falta que este punto se ratifique.
Por
su parte, el Banco Central Europeo aparentemente tiene establecido un techo de
€20mil millones para la compra de bonos soberanos en el mercado que por ahora
no se modificará.
Y
hasta aquí llegaron los 27 jefes de estado. Es decir, negociaron y cerraron un
acuerdo político para evitar una nueva crisis similar en el futuro, cuestión
clave y muy necesaria, pero otra vez no es suficiente, porque no se abordaron
las medidas necesarias para desactivar la crisis actual en los mercados
financieros. Luego, entonces, quedan vivas las dudas sobre la capacidad de pago
de los países en los próximos meses, y la expectativa de los mercados de que,
tarde o temprano, el BCE se convertirá en el acreedor de última instancia para
la Zona Euro y terminará garantizando el pago de la deuda con emisión de euros.
Conforme
se fue conociendo todo esto, entre ayer por la noche y la madrugada de hoy, los
mercados abiertos de Asia reaccionaron con decepción a la ausencia de acciones
por parte del BCE. Sin embargo, la percepción fue cambiando poco a poco: es un
acuerdo sin el cual un arreglo de corto plazo no es posible; se evitó la
necesidad de ratificación por parte de cada país, y será un proceso de poco
tiempo; y, quizá lo más importante, todos los países estuvieron dispuestos a
ceder soberanía fiscal, lo que habla de su muy fuerte compromiso con la
supervivencia del euro. Para las 9 de la mañana de México, los mercados se
habían dado la vuelta - las bolsas de Europa suben más de 2% y las de América
cerca del 1%, mientras que el dólar se debilita ligeramente contra todo, y las
tasas de los bonos del Tesoro permanecen básicamente estables.
A
nosotros nos parece un buen primer paso para la solución de la crisis europea,
pero igual que muchos en el mercado, creemos que falta enfrentar y solucionar
la problemática actual – es absolutamente necesario que las tasas de interés de
los países bajen y que se reactive el crédito entre bancos, y para eso se necesita
que todos se sientan más seguros de que ni los países ni los bancos van a dejar
de pagar sus deudas en los próximos meses.
Hasta
ahora, entonces, lo que ha salido de la reunión cumbre es bueno y mercados sin
duda lo han tomado positivo, pero es para el largo plazo. Lo que los
inversionistas piden cada vez con más desesperación, sin embargo, son
decisiones que resuelvan la problemática de los mercados de hoy y de los
próximos meses – cuando tengamos estas respuestas, estamos seguros que los
mercados responderán con fuerza y contundencia.
Por
lo pronto, nos parece aconsejable seguir teniendo cautela y esperar a tener más
señales de que se pueden tomar las decisiones adecuadas para el corto plazo.