Después de 4 días de mucho desconcierto y fuertes movimientos de baja en acciones, commodities y monedas distintas al dólar, y sorprendentes alzas en las tasas de interés de todo tipo de bonos, miembros del Fed, del Banco Central Europeo, del Banco de Inglaterra y del Banco Popular de China se han esforzado por hacer declaraciones o anuncios en diversos foros tendientes a calmar a los mercados.
Tres miembros del Fed, incluyendo a Bill Dudley, del Fed de NY, han tratado de explicar que la salida de la política de estímulo de ninguna manera es inminente, y que el Fed seguirá inyectando liquidez, sólo que en menores cantidades.
Al mismo tiempo, ayer se publicaron 4 reportes importantes: órdenes de bienes duraderos, que incluye una estimación de la inversión, ventas de casas nuevas, precios de casas y confianza del consumidor. Como mandados hacer para darle la razón a Bernanke, los cuatro superaron las expectativas ampliamente. Hoy, en contraste, se publicó el 3er y último reporte del crecimiento del PIB en el 1T13, y resultó en 1.8%, bastante por debajo del 2.4% estimado en la segunda revisión, y lo que la mayoría esperaba. La reducción se debió principalmente, a un menor crecimiento en el consumo.
En China, donde las últimas tres semanas los bancos han atravesado por un apretón de crédito que mandó las tasas interbancarias a niveles del 15%, el banco central cedió en su intento por castigar a los otorgantes de crédito para especular, y anunció que ayudará a cualquier banco en problemas temporales de liquidez, y que la política monetaria continuará siendo moderada.
En la Zona Euro, viendo el torbellino que levantó Bernanke, rápidamente saltaron Mario Draghi, el presidente del banco central y otro de los miembros a dejar claro que el Banco Central Europeo continúa con una postura expansiva de la política monetaria y que están listos para actuar aumentando el estímulo si es necesario.
Finalmente, en Inglaterra, donde el banco central está justo en el tránsito de la salida del presidente Mervin King a la llegada del presidente Jim Carney, King no se tardó nada en advertir que, por un lado, el Banco de Inglaterra mantiene su política de estímulo intacta y, por otro, que el alza de las tasas de interés de los bonos tiene el potencial de hacer daño a las economías si es exagerada o dura demasiado tiempo.
Ayer martes y hoy miércoles los mercados han venido recuperando a lo más pronto que pueden el terreno perdido entre el miércoles de la semana pasada y el lunes, aunque todavía les falta un buen trecho. La pregunta obligada entonces, es si ya pasó el susto, los mercados se dieron la vuelta y están retomando las tendencias que tenían antes de que Bernanke pronunciara palabra el fatídico 22 de mayo. O si la reacción de estos dos días es sólo un rebote para luego volver a caer, fenómeno que se conoce en Wall Street como “dead cat bounce” o rebote de un gato muerto (cuando el gato está vivo y lo tiramos del techo, cae al piso, se levanta y brinca para volverse a subir).